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Apocalipsis: ¿Qué pasaría si Argentina exportase solamente poroto de soja sin procesar?

Los especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario, Julio Calzada y Federico Di Yenno, realizaron un ejercicio de simulación imaginativo, donde el disparador fue el siguiente: ¿Qué pasaría si Argentina exportara solamente poroto de soja y no tuviera su industria aceitera modelo a nivel mundial?

En análisis resulta algo apocalíptico, pero no por tener zombies come cerebros, sino porque el panorama es cuantiosamente oscuro y tenebroso. ¡OJO! Lo más importante del trabajo de los especialistas, no es si tienen o no razón, si el planteo es o no gris.

Lo que hay que destacar es el análisis, y que el estudio nos permite pensar y debatir. Los fundamentos y argumentos esgrimidos en el informe por Calzada y Di Yenno, son hipótesis que buscan demostrar la importancia que tiene el complejo sojero argentino, responsable del mayor ingreso de divisas para el país.

Veamos algunos puntos de las conclusiones del extenso análisis:

El punto A sostiene que “Argentina sufriría de manera importante una baja en sus precios de exportación del poroto, por los menores niveles de proteína que tiene nuestro país respecto de otros competidores”. ¿Podría suceder que al no industrializar la oleaginosa, la cantidad de poroto a comercializar, sostenga los precios? ¿No quiere China acaso primarizar sus importaciones y por ello recién el año pasado volvió a comprarnos aceite de soja como una devolución de favores?

La conclusión B indica que “si no existiera la industria oleaginosa argentina, los productores agropecuarios sufrirían importantes descuentos en el precio FAS que obtienen por la venta de su soja en el caso de entregar granos de mala calidad, especialmente ante eventos climáticos extremos”. ¿No sucede eso ya cuando los exportadores no pagan la calidad? ¿No pasa ya en el mercado de trigo también?

El inciso D argumenta lo siguiente: “Al no haber industria oleaginosa, se perdería la actual estabilidad en el ingreso de divisas a lo largo del año, aspecto que afectaría al mercado cambiario argentino y al valor del dólar. Esto impactaría negativamente sobre toda la economía. Por otra parte habría mayores costos logísticos y de transporte”.

Es cierto que de no exportarse productos derivados de la soja, el ingreso de divisas en la Argentina se vendría abajo y en picada. Pero… Si el valor del dólar se dispara, el precio local del commoditie iría a la par. También lo haría el costo productivo, por combustible, insumos, etc. Pero no iría de la mano el más caro de todos: la mano de obra. Entonces… ¿Podría el mercado cambiario y un dólar alto no modificar el margen de la soja? ¿Podría el productor ser más rentable por pagar una mano de obra más barata?

“Habría menos empleo directo e indirecto en la economía regional y nacional”, sugiere la hipótesis I. ¿No es acaso el complejo sojero argentino el que menos mano de obra emplea (personas empleadas sobre hectáreas productivas), en comparación al resto de las economías regionales, como por ejemplo el tabaco? ¿No habría otra producción que sustituya a la de soja, y que ésta genere más empleo directo e indirecto?

Más allá de todo análisis posible sobre el informe, lo más importante es que puedan leerlo con sus propios ojos , para sacar sus conclusiones. Compartimos el estudio de los especialistas de la BCR, que se puede descargar haciendo click AQUÍ.

Fuente: Infocampo