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Por qué es importante que las chinches “apestosa” y “manchada” no ingresen a la Argentina

Este miércoles, el Senasa declaró el alerta fitosanitaria en todo el país ante la posibilidad de que ingresen dos chinches que pueden causar graves problemas en cultivos y en las ciudades.

Se trata de Halyomorpha halys (“chinche apestosa”) y Bagrada hilaris (“chinche manchada“), que afectan las producciones agrícola, frutícola, forestal y ornamental.

En este marco, el Senasa difundió un video informativo que reproducimos en esta nota, en el que la especialista Fernanda Wagner dio a conocer recomendaciones e información acerca del alerta.

Si bien remarcó que las chinches “no están presentes en nuestro país”, Wagner advirtió que si ingresan “pueden causar muy graves daños a nuestros cultivos”, dado que su presencia “puede ocasionar pérdidas en el rendimiento de hortalizas y frutales”, además de “molestar como una plaga urbana”.

Otro aspecto importante a tener en cuenta, según Wagner, es que en caso de que ingresen es “muy difícil su control”, ya que al no ser autóctonas de nuestra fauna, “no hay enemigos naturales”.

“Los plaguicidas que se tienen registrados no son muy eficaces en el control, entonces estás plagas tienen todas las condiciones necesarias, muy favorables para su desarrollo”, detalló la experta.

Daños de las chinches

Halymorpha hlys (Chinche apestosa)

En su región nativa, se alimenta de una gran variedad de plantas huéspedes. Dentro de las frutas, las que más atacan incluyen manzanas, melocotones, higos, moras, frutas cítricas y nísperos.

Asimismo, se reportaron casos en otros países acerca de este insecto sobre plantas ornamentales, malezas y soja. Al alimentarse de las frutas de árboles, tales como la manzana, la chinche apestosa causa una distorsión característica conocida como “chango o cara de gato”, la cual daña la fruta y la vuelve inservible para la venta.

Bagrada hilaris (Chinche manchada)

Por otro lado, los adultos y ninfas de chinches manchadas se alimentan de los tejidos vegetales a través de su estilete, causando reducción de los rendimientos al provocar en sus hospedantes daños como marchitez, manchas necróticas y punteaduras.

Además, al dañar los brotes de crecimiento pueden generar plantas acéfalas en brásicas como brócoli y coliflor (sin formación de coronas) o formación de múltiples coronas, lo que hace un producto no comercializable con las consecuentes pérdidas económicas.

Recomendaciones para viajeros

Para los viajeros que salen del país y a su regreso, Wagner recomendó tomar precaución y controlar sus pertenencias, sus valijas o el baúl de su auto para ver que no haya presencia de estos insectos. “No los toquen, porque una de ellas genera mucho olor al tocarla”, advirtió. Además, aconsejó “sacudir sus pertenencias”, preferentemente una aspiradora.

Fuente: Infocampo